Cambia, todo cambia. Y por aca hubo cambio de todo. De dirección de blog, de perspectiva laboral, de vida, de página web, de ubicación en el planisferio, de actitud, de todo menos de marido. A ver, vamos de a poco:
Mudé el blog y le cambié el nombre (convengamos que el nombre del anterior no daba para que me tomen muy en serio que digamos). Vengo con todas las ganas de actualizarlo seguido, y lo bueno es que estuve trabajando mucho así que tengo con qué. También actualicé mi página web y le cambié un poco la cara… así que les agradecería mucho que me digan qué les parece, las críticas son más que bienvenidas.
También me vine un tiempo a vivir a Argentina, a disfrutar de mi familia, de mi gente, de mi idioma, de la comida, de sentirme como en casa… pero sobre todo de mi familia.
Y hablando de familia y de cambios, desde Noviembre la vida me cambió por completo con la llegada de Noah. Pero para hablar de eso me faltan las palabras. Así que así ando, indescriptiblemente feliz.

Espero verlos seguido por acá!